Comunidades CEL 
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Decálogo de las Comunidades Energéticas Locales TSER

1. Participación ciudadana activa

Las CEL deben garantizar una participación abierta, voluntaria y democrática de sus miembros, permitiendo que ciudadanos, PYMES y entidades locales sean protagonistas en la toma de decisiones energéticas. La gobernanza debe reflejar los principios de transparencia y equidad en la gestión colectiva de los recursos energéticos.


2. Beneficio local prioritario

El objetivo principal debe ser generar beneficios ambientales, económicos y sociales para la comunidad local, priorizándolos sobre los rendimientos financieros puros. Los excedentes energéticos y económicos deben reinvertirse en el desarrollo sostenible del entorno inmediato donde opera la CEL.


3. Proximidad geográfica

Los proyectos de generación renovable deben situarse en las inmediaciones de los miembros de la comunidad, fomentando la autogestión energética local y minimizando pérdidas en la red. La distancia máxima entre productores y consumidores debe ser compatible con el concepto de "proximidad" establecido en el RD 24/2021.


4. Diversidad de actividades energéticas

Las CEL deben integrar múltiples actividades: generación renovable, gestión de excedentes, almacenamiento, eficiencia energética, y servicios de recarga para movilidad eléctrica. Esta diversificación fortalece la resiliencia energética y maximiza los beneficios para la comunidad.


5. Lucha contra la pobreza energética

Las CEL deben implementar mecanismos específicos para garantizar el acceso equitativo a la energía a todos los miembros de la comunidad, especialmente a los más vulnerables. Los modelos tarifarios deben contemplar bonificaciones y sistemas de apoyo para hogares en situación de vulnerabilidad.


6. Gestión democrática

La estructura organizativa debe garantizar que todos los miembros tengan voz y voto proporcional en las decisiones, evitando concentraciones excesivas de poder. Los sistemas de votación deben ser transparentes y accesibles, promoviendo la participación activa de todos los socios.


7. Colaboración con el entorno

Las CEL deben establecer sinergias con otras iniciativas locales, ayuntamientos, cooperativas y entidades sociales para maximizar el impacto positivo en el territorio. La colaboración intercomunitaria permite escalar buenas prácticas y compartir recursos técnicos y económicos.


8. Sostenibilidad ambiental integral

Más allá de la generación renovable, las CEL deben implementar prácticas que minimicen el impacto ambiental en todas sus actividades, desde la selección de tecnologías hasta el reciclaje de equipos al final de su vida útil. La gestión del ciclo completo debe ser respetuosa con la biodiversidad local.


9. Formación y sensibilización

Las CEL deben promover programas continuos de educación energética para sus miembros y la comunidad local, fomentando la cultura del ahorro, la eficiencia y la participación activa en la transición energética. La alfabetización energética es clave para el éxito a largo plazo.


10. Modelo replicable y escalable

Las buenas prácticas desarrolladas por las CEL deben documentarse y compartirse para facilitar su replicación en otros territorios. La creación de redes de comunidades energéticas permite escalar el modelo desde lo local hacia lo regional y nacional, acelerando la transición energética colectiva.